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viernes, 23 de septiembre de 2016
miércoles, 24 de agosto de 2016
Guía para aprender
No hay un instructivo para que tu mente funcione de tal forma que siempre saques 10, Barbara Oakley, profesora en ingeniería de sistemas de la Universidad de Oakland y autora del libro, A Mind for Numbers: How to Excel in Math and Science sugiere lo siguiente:
Prioriza lo más complicado
Al comenzar, te dediques primero a lo que sepas que se te dificulta más, así aprovecharás que tienes la mente fresca y lista para aprender.
Concéntrate
Para realmente tener algún progreso al estudiar, es necesario que evites cualquier distractor. Apaga todas las alarmas y notificaciones de tu Smartphone, computadora y tableta para lograrlo.
Concéntrate durante sólo 25 minutos, sin interrupciones y esfuérzate diligentemente a lo que necesitas repasar. Cuando el tiempo se acabe, dedica unos cinco o 10 minutos para relajarte, recompénsate con algún dulce o viendo algún video que te divierta. Define tiempos y lugares donde puedas estudiar que eviten que veas constantemente tus dispositivos móviles.
Sintetiza lo que entendiste
Sintetiza lo que aprendiste
Al aprender, se crean conexiones neuronales que con el tiempo reaccionan automáticamente al momento de querer resolver un problema, hacer una oración o recordar un concepto; a esto Oakley le llama hacer un "chunk" (pedazo).
La especialista explica que crear un "chunk" consiste en entender y practicar problemas y soluciones para que al momento de necesitarlo, la idea se presente inmediatamente.
Después de resolver un ejercicio, repásalo, asegúrate de que puedes volver a hacerlo paso a paso; como si estuvieras aprendiendo una canción. Trata de repetirlo varias veces en tu mente para que los datos se puedan combinar y formar un "pedazo" sólido de información en tu cerebro.
Haz repeticiones, pero espaciadas
Recuerda que tu cerebro es un músculo que sólo puede resistir cierta cantidad de ejercicio al día. Es necesario que des tiempo a tu mente de asimilar el conocimiento nuevo que ha adquirido, por lo que es recomendable hacer repeticiones de tus estudios y ejercicios de forma constante, pero en diversos lapsos.
Resuelve problemas diferentes cuando practica
Evita practicar por mucho tiempo usando una sola técnica o un solo tipo de ejercicio. Combina tu estudio con diferentes planteamientos, procesos y técnicas. Una forma práctica es abrir tus libros de ejercicios al azar para ver qué ejercicio aparece y lo resuelvas.
Descansa
Es común que cuando se acerca un examen o el inicio de clases quieras ponerte al corriente "en una sentada", pero esto sólo saturará tu mente.
Cuando te encuentres atorado en cómo resolver un ejercicio, especialmente si tiene que ver con ciencia o matemáticas, tómate unos minutos para distraerte. Así tu mente más relajada podrá trabajar mejor y encontrar la solución.
viernes, 13 de mayo de 2016
Motivación intrínseca y extrínseca
Debemos que tener en cuenta que no siempre estamos motivados del mismo modo, y que no todas las motivaciones o motivos son iguales. Existe una clasificación muy sencilla respecto al tipo de motivación, y que clasifica las motivaciones en dos tipos diferentes, que son: las motivaciones intrínsecas y las motivaciones extrínsecas.
A veces en la vida práctica es difícil distinguir con claridad si nos encontramos sólo ante una motivación intrínseca o extrínseca, ya que habitualmente solemos tener diferentes motivos para realizar una misma tarea o acción, por lo que raramente mantenemos una motivación puramente extrínseca o intrínseca, por el contrario suelen estar combinadas. Consisten ambos tipos de motivaciones:
La motivación intrínseca: de manera sencilla se ha definido como la motivación que pone en marcha la conducta que se lleva a cabo de manera frecuente y sin ningún tipo de contingencia externa. El propio incentivo es intrínseco a la actividad misma, es decir, es la realización de la conducta o tarea en sí misma lo que nos mueve. En este tipo de motivación se dice que los motivos que conducen a la activación de este patrón conductual son inherentes a nuestra persona, sin necesidad de estímulos externos. De ahí que este tipo de comportamiento se considere intrínseco a las motivaciones personales de cada uno. Tenemos que tener en cuenta que este tipo de motivación es la más potente, y debemos aprender a potenciarla.
La motivación extrínseca: es la motivación que mantenemos al realizar las actividades en las cuales los motivos que impulsan la acción son ajenos a la misma, o sea están determinados por las contingencias externas. Esto quiere decir que son los resultados (reforzadores positivos o negativos) o los incentivos los que nos mueven para realizar la tarea y rendir favorablemente. Cuando el premio o la recompensa es extrínseca en lugar de intrínseca, el rendimiento disminuye, por lo que la motivación extrínseca a pesar de ser mejor que nada, suele producir un rendimiento mediocre.
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jueves, 12 de mayo de 2016
Tener motivos
¿Qué es la motivación?
Básicamente significa tener motivos, tener ganas de hacer algo, de "pasar a la acción". No debe confundirse con el deseo, que se refiere a la idea, a la meta hacia dónde dirigirse. Motivación implica cambio, implica hacer cosas, implica actuar.
Educar no sólo consiste en obtener buenos resultados académicos, sino desarrollar el talento que cada individuo tiene.
Es necesario motivar al estudiante, no necesariamente a estudiar, sino a aprender. La capacidad de aprender es innata en todo individuo, la cual viene marcada por dos características: creación de una necesidad y obtención de un refuerzo.
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